
Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.
2 CORINTIOS 4:18 (NVI)
¿Por qué deberías orar? La Biblia nos dice que debemos orar por oportunidades para testificar, por valor para hablar, por aquellos que creerán, por la rápida difusión del mensaje, y por más trabajadores. Las oraciones te brindan compañerismo con otros alrededor del mundo.
También debes orar por los misioneros y cada uno de los que participan en la cosecha global. Pablo les dijo a sus compañeros de oración: «Mientras tanto, ustedes nos ayudan orando por nosotros». Si quieres sugerencias para orar inteligentemente por el mundo y los cristianos, visita nuestra dirección cibernética www.purposedrivenlife.com.
Otra forma de desarrollar un pensamiento global es leyendo y viendo las noticias con los «ojos de la Gran Comisión». Dondequiera que haya cambios o conflictos, puedes estar seguro de que Dios los usará para atraer a la gente a él. La gente es más receptiva a Dios cuando sufre tensión o vive periodos de transición. Por cuanto el porcentaje de cambio se mantiene aumentando en nuestro mundo, muchas más personas están dispuestas a escuchar ahora más que nunca las Buenas Nuevas.
La mejor forma de tener un pensamiento global es enrolarse en un proyecto misionero breve en otro país. No hay sustituto para ello. Una experiencia real en la vida de otra cultura es irremplazable. ¡Deja de analizar y discutir tu misión, solo cúmplela! Te reto a que te involucres por completo. En Hechos 1:8, Jesús nos dio el patrón para nuestra participación: «Serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra». Sus discípulos fueron llamados a alcanzar a su comunidad (Jerusalén), a su país (Judea), a otras culturas (Samaria), y a otras naciones (los confines de la tierra). Observa que nuestra comisión es simultánea, no secuencial. Puesto que no todas las personas tienen el don misionero, cada cristiano es llamado a unirse a una misión dirigida a uno de esos cuatro grupos en alguna forma. ¿Eres un cristiano de los descritos en Hechos 1:8?
Ponte una meta y participa en un proyecto misionero. Te pido encarecidamente que ahorres y hagas cualquier cosa para que participes en un viaje misionero breve al exterior tan pronto como te sea posible. Casi todas las agencias misioneras pueden ayudarte a lograrlo, ello hará que tu corazón crezca, tu visión se amplíe, tu fe aumente, tu compasión se profundice y, además, rebosarás de gozo como nunca lo has sentido. Esto podría marcar un cambio radical en tu vida.
Reflexión:
Las personas pueden rechazar nuestro amor y nuestro mensaje, pero no pueden hacer nada contra nuestras oraciones.
DAY 38/Fourth part • Becoming a World-Class Christian
We fix our eyes not on what is seen, but on what is unseen, since what is seen is temporary, but what is unseen is eternal.
2 CORINTHIANS 4:18 (NIV)
What should you pray for? The Bible tells us to pray for opportunities to witness, for courage to speak up, for those who will believe, for the rapid spread of the message, and for more workers. Prayer makes you a partner with others around the world.
You should also pray for missionaries and everyone else involved in the global harvest. Paul told his prayer partners, “You are also joining to help us when you pray for us.” If you would like suggestions for praying intelligently for the world and Christian workers, contact me at Rick@PastorRick.com.
Another way to develop global thinking is to read and watch the news with “Great Commission eyes.” Wherever there is change or conflict, you can be sure that God will use it to bring people to him.
People are most receptive to God when they are under tension or in transition. Because the rate of change is increasing in our world, more people are open to hearing the Good News now than ever before.
The best way to switch to global thinking is to just get up and go on a short-term mission project to another country! There’s simply no substitute for hands-on, real life experience in another culture. Quit studying and discussing your mission and just do it! I dare you to dive into the deep end. In Acts 1:8 Jesus gave us a pattern for involvement: “You will tell everyone about me in Jerusalem, in all Judea, in Samaria, and everywhere in the world.”
His followers were to reach out to their community (Jerusalem), to their country (Judea), to other cultures (Samaria), and to other nations (everywhere in the world). Note that our commission is simultaneous, not sequential. While not everyone has the missionary gift, every Christian is called to be on a mission to all four groups in some way. Are you an Acts 1:8 Christian?
Set a goal to participate in a mission project to each of these four targets. I urge you to save and do whatever it takes to participate in a short-term mission trip overseas as soon as possible. Nearly every mission agency can help you do this. It will enlarge your heart, expand your vision, stretch your faith, deepen your compassion, and fill you with a kind of joy you have never experienced. It could be the turning point in your life.
Reflection:
People may refuse our love or reject our message, but they are defenseless against our prayers.